Pizza de jamón ibérico, una experiencia gourmet única
Vamos a elaborar una espectacular pizza de jamón ibérico con queso curado y rúcula, una combinación gourmet que va a romper todos tus esquemas.
Si eres amante de las masas caseras y los productos de calidad, prepárate, porque hoy vamos a fusionar lo mejor de la cocina italiana con dos joyas de nuestra gastronomía.
Hacer una pizza gourmet casera que quede al nivel de una buena pizzería artesanal tiene sus secretos. No basta con tirar los ingredientes sobre la masa y hornear.
Por eso, en esta receta te voy a enseñar a preparar una masa de pizza crujiente y esponjosa desde cero y te voy a desvelar el truco definitivo para que la base no se empape con el tomate frito y quede con el punto de cocción perfecto. No te pierdas la sección de consejos de chef para esta receta.
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Cómo hacer una pizza de jamón ibérico con queso curado y rúcula
Ingredientes
- 600 grs Harina de fuerza
- 300 ml Agua muy fría
- 60 g Aceite de oliva virgen extra
- 10 g Sal al gusto
- 5,5 g Levadura seca de panadería (1 sobre)
- 200 g Queso rallado al gusto
- 100 g Queso curado al gusto
- 150 g Salsa de tomate frito al gusto
- 25 g Rúcula al gusto
- 100 g Jamón ibérico al gusto
- 10 g Aceite de oliva al gusto
Elaboración paso a paso
- Hacemos la masa casera para la pizzaVolcamos la harina en un bowl y añadimos la sal, que vamos a mezclar bien con la harina. Ponemos el agua muy fría, la levadura y el aceite de oliva. Amasamos durante 10 minutos en la amasadora (o con las manos si no tenemos la máquina), hasta conseguir una masa compacta.Con las manos le damos forma de bola, volvemos a poner en el bowl, tapamos con film transparente y dejamos reposar entre una hora y media o dos horas. Pasado este tiempo, sacamos el aire con los dedos, dividimos en dos partes (nos sale cantidad como para hacer dos pizzas) y volvemos a amasar hasta darle la forma de la base de la pizza que deseamos.

- Ponemos el tomate y el quesoAhora vamos a cubrir nuestra base con salsa de tomate frito. Un truco importante: antes de poner el tomate, pinta la masa con un poco de aceite, así la salsa de tomate no empapa la masa y quedará más crujiente. A continuación incorporamos el queso rallado y, sobre este, las cuñas de queso curado.

- Horneamos la pizzaVamos a introducir la pizza durante 12 minutos en el horno a una temperatura de 250 ºC, con calor por arriba y por abajo sin ventilador.

- Rematamos y… ¡a comernos la pizza!Para terminar, ponemos el jamón ibérico y la rúcula por encima. Y ya tenemos lista nuestra pizza con jamón ibérico. Ya veréis qué buena está… ¡Tenéis que contármelo si la hacéis!

Vídeo
Nutrición
Escuchaba el otro día en la radio a un tertuliano (esos que saben de todo y de todo opinan) que la pizza es comida basura. ¿Cómo se puede denominar así a esta pizza de jamón ibérico? ¡Masa casera, queso curado y jamón de calidad! Con estos ingredientes estamos más bien ante todo lo contrario… una auténtica obra de arte gastronómica.
De hecho, las recetas de pizza casera que os presento en Cocina Familiar, como esta pizza de jamón ibérico, siempre triunfan. Y es que es una comida que gusta a casi todo el mundo por su versatilidad y porque las puedes coronar con todos los ingredientes imaginables.

En esta ocasión, con esta pizza he apostado por una variante de la pizza clásica y he incorporado el sabor único del jamón ibérico al que he acompañado con queso curado, así que te aseguro que, si eres un amante de las pizzas, vas a enloquecer al probarla.
La diferencia entre un jamón serrano normal y el que hemos utilizado para elaborar esta pizza de jamón ibérico se encuentra en la raza del cerdo y en la alimentación que recibe. Así, el jamón ibérico proviene de cerdos de raza ibérica y se alimenta de bellotas y pastos naturales, lo que hace que tenga un sabor y textura únicos. En cambio, el jamón serrano normal se elabora a partir de cerdos blancos y su alimentación es principalmente a base de pienso.
Como os decía, además de esta pizza de jamón ibérico, en otras ocasiones os he mostrado recetas de pizza. Como recordatorio, aquí van dos ideas estupendas (os he dejado algunas más al final de este post): Pizza margarita con masa casera y Pizza de cebolla caramelizada y queso.
Aquí van mis consejos:
- Para que el tomate no empape la masa tienes dos opciones, puedes pintar la base con un poco de aceite de oliva virgen extra o utilizar un tomate frito con aceite de oliva.
- Haz una masa fina para conseguir un crujiente espectacular.
- Lo ideal es hacerla en un horno de pizzería pero como no suele tenerlo nadie en casa, pon el horno a 250 ºC
- Pon lonchas de jamón muy finas y justo en el momento en el que sacas la pizza del horno ya hecha. Pon la rúcula en este mismo momento.
Preguntas FAQ sobre la pizza de jamón ibérico
¿Cuándo se debe poner el jamón ibérico en la pizza?
El jamón ibérico nunca debe meterse al horno desde el principio. El truco para disfrutar al máximo de su sabor y textura es añadir las lonchas recién cortadas justo al sacar la pizza del horno. El propio calor residual derretirá la grasa del ibérico sin llegar a cocinarlo ni salarlo en exceso, manteniendo toda su jugosidad.
¿Qué tipo de queso curado es mejor para esta pizza gourmet?
Lo ideal es utilizar un queso curado de oveja o un queso mezcla (tipo manchego) que no sea excesivamente seco para que pueda fundir bien. Al combinarlo con una base de mozzarella fresca, consigues el equilibrio perfecto: la cremosidad de la mozzarella y la potencia de sabor del queso curado.
¿Cómo evitar que la masa de la pizza se empape con el tomate?
El secreto definitivo es aplicar una fina capa de aceite de oliva virgen extra con un pincel sobre la masa estirada antes de echar la salsa de tomate frito. Esto crea una barrera protectora que impermeabiliza la masa, logrando que el tomate no penetre y la base quede perfectamente crujiente tras el horneado.
¿A qué temperatura se debe hornear la pizza casera?
Para obtener un resultado profesional, precalienta el horno a la máxima temperatura que permita (preferiblemente entre 230°C y 250°C) con calor arriba y abajo. Hornea la pizza en la parte más baja del horno durante unos 10-12 minutos; así conseguirás que la base se dore rápido y quede muy crujiente.
¿Se puede congelar la masa de pizza si me sobra?
Sí, puedes congelarla sin problemas. Tras el primer levado (cuando la masa haya doblado su volumen), divídela en porciones, dale forma de bola y envuelve cada una en film transparente. Para usarla, déjala descongelar en la nevera desde la noche anterior y sácala a temperatura ambiente una hora antes de estirarla.
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Que historia de vida señor!!! te mando mi admiración desde Tierra del Fuego,Argentina
Muy amable, muchas gracias.