Pollo al ajillo, receta de Javier Romero fácil y deliciosa para aprovechar el pollo al máximo con todo su sabor tradicional

2K

Cómo hacer pollo al ajillo

Queridos amigos de Cocina Familiar, hoy quiero compartir con vosotros una receta que nunca falla: el pollo al ajillo de Javier Romero. Se trata de uno de esos platos clásicos de nuestra gastronomía, con ingredientes sencillos, pero con un resultado espectacular. El pollo, cocinado con ajo y un buen aceite de oliva, se convierte en un plato sabroso, jugoso y lleno de aroma.

En esta receta os voy a contar cómo aprovechar un pollo al máximo, porque muchas veces lo importante no es solo el sabor, sino también sacar partido de cada parte del ingrediente. Desde las pechugas hasta los muslos o las alas, todo tiene su función y puede dar mucho juego en la cocina.

El pollo al ajillo es perfecto para cualquier ocasión: una comida familiar, una cena rápida o incluso para llevar en un táper. Anotad bien los pasos y acompañadme en el vídeo paso a paso… Y si os quedáis con ganas de más, entrad aquí para ver más recetas de pollo similares.

Consigue los mejores ibéricos al mejor precio

valora esta receta

Pollo al ajillo de Javier Romero, paso a paso

Apunta los ingredientes y los pasos para hacer este delicioso pollo al ajillo con la receta de Javier Romero. Un plato tradicional, jugoso y lleno de sabor, perfecto para aprovechar el pollo al máximo.
Servings 4 personas
Tiempo total 1 hora

Ingredientes

  • Pollo
  • Patatas
  • Ajo
  • Vino blanco
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal

Elaboración paso a paso

  • Despiezamos el pollo
    El primer paso es cortar el pollo para despiezarlo y quitarle la piel. Nosotros vamos a hacer este pollo al ajillo con las zancas (muslo y contramuslo juntos).
    pollo al ajillo paso 1
  • Doramos los ajos
    En una cazuela con una buena cantidad de aceite, ponemos a dorar los dientes de ajo, pelados y enteros.
    pollo al ajillo paso 2
  • Añadimos el pollo a la sartén
    A continuación vamos a salar el pollo y lo vamos a incorporar a la cazuela donde tenemos los ajos. Dejamos cocinando al fuego para que se vaya dorando. Mientras tanto, podemos aprovechar el tiempo para filetear las pechugas que hemos sacado del pollo.
    pollo al ajillo paso 3
  • Y ahora ponemos el vino blanco
    Cuando el pollo esté dorado, vamos a añadir el vino blanco y vamos a dejar al fuego, con la tapa puesta, durante unos treinta o cuarenta minutos controlando que no pierda líquido. En ese caso iremos corrigiendo añadiendo agua o vino.
    pollo al ajillo paso 4
  • Freímos unas patatas
    Mientras se cocina el pollo, podemos freír las patatas que nos servirán de guarnición. En mi caso las he partido en cuadraditos, pero esto al gusto de cada uno.
    pollo al ajillo paso 5
  • Emplatamos, servimos y disfrutamos
    En un plato ponemos una zanca de pollo, la regamos bien con la salsa y ajitos. A continuación ponemos a su lado las patatas fritas. Y ya tenemos listo nuestro pollo al ajillo. ¡Prepara el pan porque no vas a parar de mojar! Espero que lo hagas en casa, te guste mucho y me cuentes en las redes sociales qué te ha parecido.
    pollo al ajillo paso final
Calories: 390kcal
Plato: Segundo plato
Cocina: Española
Keyword: Recetas con pollo, Recetas económicas, Recetas fáciles, segundos platos

Nutrición

Calorías: 390kcal

Recetas recomendadas

Cómo hacer pollo al ajillo

El pollo al ajillo es una de esas recetas que han pasado de generación en generación y que siguen gustando a todo el mundo. Su secreto está en la sencillez: buenos ingredientes, fuego medio y el tiempo justo de cocción. No hace falta más para conseguir una carne tierna por dentro, dorada por fuera y con ese inconfundible aroma a ajo que despierta el apetito nada más entrar en la cocina.

Para preparar este plato, lo ideal es utilizar un pollo troceado con muslo y contramuslo juntos, lo que llamamos en mi tierra ‘las zancas’, con hueso, porque eso aporta más sabor al conjunto. Los ajos se doran en aceite de oliva hasta que sueltan su perfume, y después se añade el pollo, que se va cocinando lentamente hasta quedar bien hecho y con un color dorado irresistible. Un toque de vino blanco ayuda a formar una salsa ligera que liga perfectamente con el jugo del pollo.

Una de las ventajas del pollo al ajillo es que es una receta muy versátil. Se puede servir recién hecho o preparar con antelación, porque al reposar el sabor se intensifica. Además, se conserva perfectamente en la nevera y se puede aprovechar para otras preparaciones muy diversas, como croquetas, ensaladas, bocadillos o empanadillas. Es una manera perfecta de no desperdiciar nada y de disfrutar del pollo al completo.

Desde el punto de vista nutricional, el pollo es una carne magra rica en proteínas de alta calidad y con poca grasa, especialmente si se retira la piel. Los ajos, además de sabor, aportan propiedades antioxidantes y beneficios para la circulación. Una ración de pollo al ajillo ronda las 390 calorías, lo que lo convierte en una opción equilibrada y saludable para incluir en el menú semanal.

Como consejo final de Javier Romero, acompañad este plato con unas patatas fritas, arroz blanco o una ensalada fresca. Sea como sea, el pollo al ajillo es un clásico que nunca falla, un plato de los de toda la vida que demuestra que la cocina más sencilla puede ser también la más deliciosa.

Si te apetece puedes suscribirte a la web para recibir cada día las novedades en tu correo, puedes hacerlo pinchando aquí. Sígueme en mi Canal de YouTube, en el puedes ver un buen número de vídeos con recetas de cocina. Sígueme en INSTAGRAM, podrás subir las fotos de tus platos y etiquetarme, en cuanto las vea podré darte mi opinión.

Deja tu comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Valora esta receta




Like
Close
Cocina Familiar © Copyright 2023. Todos los derechos reservados
Close