Cómo hacer tarta de Lotus Biscoff sin horno
Queridos amigos de Cocina Familiar, hoy os traigo una auténtica delicia que arrasa en redes sociales: la tarta de Lotus Biscoff sin horno. Es cremosa, dulce en su punto justo y tiene ese sabor inconfundible a galleta caramelizada que tanto nos gusta. Además, se prepara sin necesidad de horno, por lo que es perfecta para cualquier época del año.
Lo mejor de esta receta es su sencillez: una base de galletas Lotus trituradas, una crema suave de queso y nata, y una cobertura de crema Biscoff derretida que le da un acabado espectacular. En solo unos minutos tendrás lista una tarta digna de pastelería, ideal para celebraciones, postres de domingo o simplemente para darte un capricho.
Preparad papel y boli para anotar los ingredientes y seguid el paso a paso. Veréis que esta tarta se convertirá en una de vuestras favoritas desde el primer bocado.
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Tarta de Lotus Biscoff sin horno, paso a paso
Anota los ingredientes y los pasos necesarios para preparar la tarta de Lotus Biscoff sin horno de Javier Romero, cremosa, dulce y con base de galletas Lotus. Una receta que triunfa en las redes sociales.
- 250 g de galletas Lotus Biscoff (Para la base)
- 100 g de mantequilla derretida (Para la base)
- 400 g de queso crema tipo Philadelphia (Para la crema)
- 250 ml de nata para montar (mínimo 35 % MG) (Para la crema)
- 80 g de azúcar glas (Para la crema)
- 100 g de crema Lotus Biscoff (Para la crema)
- 1 cucharadita de extracto de vainilla (Para la crema)
- 150 g de crema Lotus Biscoff (Para la cobertura)
- 3 o 4 galletas trituradas (para decorar) (Para la cobertura)
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Preparar la base
Trituramos las galletas Lotus hasta reducirlas a polvo fino. Mezclamos con la mantequilla derretida y removemos bien hasta obtener una textura arenosa y uniforme. Cubrimos el fondo de un molde desmontable (20-22 cm) presionando con una cuchara. Reservamos en la nevera.
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Montar la crema
En un bol grande, batimos el queso crema con el azúcar glas hasta obtener una mezcla suave. Añadimos la crema Lotus y la vainilla, y batimos de nuevo hasta integrar. En otro recipiente, montamos la nata y la incorporamos con movimientos envolventes a la mezcla anterior.
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Verter y enfriar
Vertemos la mezcla sobre la base de galletas, alisamos la superficie y refrigeramos un mínimo de 4 horas (mejor de un día para otro) hasta que cuaje y esté firme.
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Añadir la cobertura
Calentamos ligeramente la crema Lotus (unos segundos en microondas) hasta que tenga textura fluida. La vertemos sobre la tarta fría y extendemos con una espátula. Decoramos con galletas trituradas o enteras a gusto.
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Servir y conservar
Guardamos en la nevera hasta el momento de servir. Esta tarta se conserva perfectamente durante 3 o 4 días bien tapada. Servimos fría para disfrutar de toda su cremosidad y aroma.
Recetas recomendadas
- Tarta de queso sin azúcar
- Tarta de queso con chocolate
- Tarta de queso mascarpone al horno
- Tarta de queso crema sin gluten
Cómo hacer tarta de Lotus Biscoff sin horno
Esta tarta de Lotus Biscoff sin horno es uno de esos postres que lo tienen todo: es fácil, rápida, elegante y con un sabor que enamora a cualquiera. El contraste entre la base crujiente de galletas y la suavidad de la crema de queso la convierte en una auténtica tentación para los amantes de los postres cremosos.
Lo más atractivo es su sencillez: no necesita horno, no requiere técnicas complicadas y siempre queda bien. La combinación del queso con la crema Lotus logra un equilibrio perfecto entre dulzura y frescura. Además, la cobertura brillante de galleta caramelizada le da ese toque final irresistible, tan característico de los postres virales que triunfan en Instagram y TikTok.
El queso crema aporta cuerpo y suavidad a la mezcla, mientras que la nata le da ese punto aireado que la hace ligera y esponjosa. La galleta Lotus, por su parte, es la gran protagonista: su sabor a caramelo y canela combina de maravilla con el resto de ingredientes y le da un aroma espectacular.
Si quieres hacerla todavía más especial, puedes servirla con una capa fina de chocolate blanco fundido entre la crema y la cobertura o añadir una pizca de sal marina al final para realzar el sabor caramelizado. También puedes preparar versiones individuales en vasitos, perfectas para meriendas o eventos.
Y no solo eso… si te apetece una presentación más vistosa, puedes cubrir los laterales de la tarta con galleta triturada o añadir una fina capa de crema Lotus también en la base, justo antes de verter la mezcla. De ese modo, conseguirás un acabado aún más intenso y caramelizado. Otra idea deliciosa es coronarla con un toque de nata montada o una pizca de canela, que combina a la perfección con el sabor especiado de las galletas.
Un consejo: guarda la tarta en la nevera y sácala unos 10 minutos antes de servir para que la crema recupere su textura más cremosa. Y si te sobra, se mantiene perfecta durante varios días, incluso mejora su sabor con el paso del tiempo.
Una porción de esta tarta (unos 120 g) aporta aproximadamente 480 calorías.
En definitiva, un postre sencillo y espectacular que demuestra que no hace falta encender el horno para disfrutar de una tarta digna de pastelería. Si la pruebas, repetirás seguro.
