- 1 l de leche entera
- 500 g de queso crema
- 20 galletas
- 125 g de mantequilla
- 50 g de nueces
- 350 g de mermelada de albaricoque
- 6 cucharadas soperas de azúcar
- 48 g de cuajada en polvo o 10 g de gelatina neutra
- 10 g de gelatina neutra en polvo para la mermelada
Trituramos las galletasComenzamos pulverizando las galletas y las nueces en la picadora de la batidora. Si no tenéis, podéis hacerlo con un mortero o de cualquier forma que se os ocurra para machacarlas y que queden lo más finas posible. Hacemos la masa para la base de la tartaA continuación, mezclamos la galleta y la nuez con la mantequilla derretida, hasta conseguir una pasta uniforme. Luego la extendemos en nuestro molde de aro desmontable de 26 cm de diámetro, procurando que quede bien repartida y sin ningún hueco por toda la base. Comenzamos a cocinar la crema de quesoPara hacer la mezcla líquida, tenemos que poner una cazuela al fuego (a baja intensidad), con el queso crema, la mitad de la leche (la otra mitad la utilizaremos para disolver la cuajada en polvo en ella) y las cucharadas de azúcar. Dejamos que se caliente un poco y vamos deshaciendo el queso con la ayuda de un batidor de varillas manual. Cuando el queso esté disuelto en la leche, añadimos la otra parte de la leche con la cuajada disuelta y removemos. Añadimos la crema al moldeNada más tengamos mezclada la leche nueva con todo lo anterior, sacamos el molde del congelador y vamos poniendo la mezcla de queso a cazos, para que la caída sea suave y no corramos peligro de estropear la base. Cuando ya tengamos buena altura de líquido, ya podremos volcar directamente con la cazuela, pero muy despacio. La dejaremos cuajar durante mínimo una hora a temperatura ambiente. Si después de eso veis que no está totalmente cuajada, la metéis a la nevera hasta que lo esté. Dejamos cuajar la tarta de quesoPasada esa hora, nos ponemos a preparar la cobertura de mermelada de albaricoque. Ponemos a hidratar la gelatina en polvo en un cuenquito con agua. Preparamos la mermelada con la gelatinaMientras se hidrata la gelatina, pondremos un cazo con la mermelada a calentar despacio. Cuando la gelatina esté hidratada y la mermelada esté templada y se haya aligerado un poco, volcamos la gelatina y mezclamos hasta que esté integrada. Preparamos la tarta para añadir la capa de mermeladaCon la cobertura hecha, tenemos que rayar con un tenedor la superficie de la tarta. De esta forma, haremos unos surcos que impedirán que la cobertura se desplace cuando cortemos o comamos la tarta. Añadimos la mermelada y dejamos enfriarAhora volcamos la mermelada sobre la tarta muy despacio, poniendo una cuchara para amortiguar el golpe. Agitamos un poco el molde para que se reparta bien y uniformemente por toda la superficie y listo. Solo tenemos que esperar a que la cobertura se solidifique del todo, para poder disfrutar de esta tarta de queso y albaricoque sin horno. Reparte y disfrutaY ya está amig@s. Hemos terminado nuestra tarta de queso y albaricoque sin horno. Espero que la preparéis muy pronto y subáis la foto final a Instagram, mencionando mi cuenta @cocinafamiliarjr. Así veré que habéis hecho una de mis recetas y me pondré muy contento. Nada más por hoy. Mañana más y mejor aquí, en Cocina Familiar.
Calorías: 225kcal