Cómo hacer la natilla colombiana, un plato tradicional de este hermoso país que nos acerca nuestra amiga Clau para demostrar la bondad de su cocina...
Servings 4
Tiempo total 35 minutosmin
Ingredientes
1litro de leche
125gde maizena
250gde papelón
2gde canela en polvo
Canela en polvo para decorar
Elaboración paso a paso
Preparamos las natillasDel litro de leche separamos una taza para diluir la maicena, el resto de la leche la ponemos a hervir con la cucharadita de canela en polvo y el papelón cortado en trozos, mientras más pequeño los trozos mucho mejor. Justo cuando empiece a hervir añadimos la maicena diluida en leche. Es importante que esto lo hagas justo en el momento que empiece a hervir para evitar que se te corte la leche. Bajamos el fuego y revolvemos lentamente hasta que veamos que se despega de las paredes de la olla, justo antes de retirarla le agregamos una pizca de sal y el coco, removemos rápidamente y retiramos del fuego.
Dejamos enfriar las natillasLa dejamos enfriar y posteriormente la llevamos a la nevera. Estará ideal para consumirla en unas 4 horas y si la hacéis un día antes, mejor todavía. Esta receta te rinde para unas 10-15 raciones, depende de las porciones.Se espolvorea con canela al gusto justo antes de servir las natillas a los comensales.
Cómo hacer las natillas españolasDebido a la sencillez de sus ingredientes, su reducido coste y su enriquecedor aporte alimenticio, el origen de las natillas se sitúa en los conventos a lo largo de Europa. Por sus características, constituía un plato idóneo en los conventos, donde se fomentaba la cocina dulce y una cultura de austeridad que potenciaba el aprovechamiento máximo de todos los alimentos. Otras teorías sitúan su origen en la repostería francesa, como consecuencia de sus repetidas épocas doradas. Donde realmente se empezaron a conocer fue en la época de la República Romana, donde surgieron las primeras trazas de lo que hoy conocemos como “cocina mediterránea”. La posterior introducción de las especias durante la Edad Media y la recuperación de los placeres mundanos en el Renacimiento, provocaron que las natillas evolucionaran hasta algo muy parecido a lo que conocemos en la actualidad, ya que añadieron vainilla y canela.